Hoy en día la salud mental en el lugar de trabajo está en boca de todos, y con razón. El año 2020 ha sido declarado “el más estresante de la historia” por expertos en salud mental y empleados de todo el mundo y un año después, lograr que todo el mundo esté contento, motivado y sea productivo es toda una hazaña.  

A medida que el personal del sector de hostelería y turismo se enfrenta a nuevos objetivos y a la evolución de la dinámica de trabajo durante la pandemia mundial, los problemas de salud mental, como la incertidumbre, la ansiedad y el agotamiento, están muy presentes y es responsabilidad de los empresarios hacer todo lo posible para afrontarlos en el lugar de trabajo.  

Afortunadamente, la creciente concienciación sobre la importancia de promover una buena salud mental está reduciendo el estigma y los gestores de personal disponen de multitud de herramientas para brindar apoyo a los empleados con problemas de salud mental.  

La buena salud mental en el trabajo y una buena gestión son las dos caras de una misma moneda, y los responsables de recursos humanos pueden adoptar una postura preventiva promoviendo el bienestar, la conciliación profesional y personal y la comunicación… si son capaces de detectar las señales antes de alcanzar un punto de inflexión.

La salud mental como prioridad

La salud mental es mucho más que la ausencia de una enfermedad mental. Según la Organización Mundial de la Salud, “la salud mental es una situación de bienestar en la que el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede hacer frente a las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y es capaz de contribuir a su comunidad”.

Parece bastante claro, pero si a esto le añades una pandemia y la ansiedad, la incertidumbre y los avatares que conlleva, no es sorprendente que los empleados tengan dificultades para encontrar un cierto equilibrio.  

Según un reciente estudio de Mental Health America, la mayoría de los empleados están experimentando los primeros signos de agotamiento. Un 83 % se siente emocionalmente exhausto por su trabajo, y casi 9 de cada 10 empleados declara que el estrés en el lugar de trabajo afecta a su salud mental. 

Puede parecer una cuestión complicada de afrontar, pero con perspicacia, empatía y comunicación, los empresarios y los responsables de recursos humanos del sector pueden hacer mucho para ayudar a sus empleados a mantener o recuperar una buena salud mental.

 

Lograr que lo “mental” deje de ser tabú

El primer paso para ayudar a los empleados con problemas de salud mental es crear un entorno seguro donde todos puedan hablar de cómo se sienten. Independientemente de la actividad reinante en una empresa del sector de hostelería y turismo, los empleados siempre deberían percibir que disponen del tiempo y el espacio para hablar abiertamente de cómo se sienten.  

Davida Ginter, CEO de Enkindle Global, defensora de la salud mental y autora de Burning Out Won’t Get You There, aconseja a los gestores de personal que programen reuniones periódicas con los empleados para compartir sus logros y sus dificultades, tanto si son de carácter profesional o no, y prestarse apoyo mutuo.  

Preocuparse por alguien también implica compartir. Los directivos pueden incluir estos temas en las reuniones periódicas con el equipo y en lugar de limitarse a moderar las conversaciones que surjan, pueden participar activamente en ellas o incluso iniciarlas. Es esencial pasar de “¿cómo estás?” a “¿qué necesitas?” y lograr que compartir ideas, sentimientos y temores sea algo normal en la vida laboral. 

En palabras de Ginter, “No es una entrevista, es un diálogo. Y ese diálogo debería ser continuo”.

 

Apoyar la salud mental en el trabajo

El apoyo activo a la salud mental en el lugar de trabajo dice mucho de una empresa. Los empleados y los candidatos se sienten cada vez más atraídos por las empresas que se toman muy en serio su bienestar mental y emocional.  

Un informe de McKinsey de 2020 reveló que el 91 % de los empleados opina que sus empleadores deberían preocuparse de su salud emocional y el 85 % afirma que las prestaciones de salud del comportamiento son importantes a la hora de evaluar un nuevo empleo.  

El informe destaca el caso de Lenny Mendonca, ex asesor económico y empresarial del gobernador de California Gavin Newsom, quien se sinceró públicamente acerca de sus problemas de salud mental, los cuales condujeron a su dimisión tras “reflexionar y decirle a mi equipo que todos tenemos que estar al 120 %… lo que significa trabajar 80 horas a la semana y no dormir apenas”. 

Mendonca cree firmemente en la necesidad de ofrecer apoyo y orientación a los empleados en lugar de imponerles plazos y pretender que sean superhéroes.

Los gestores de personal pueden ayudar a contrarrestar los problemas de salud colocando a profesionales o terapeutas formados en la empresa o dando acceso a los empleados a un servicio externo. Desarrollar un programa interno de orientación, en el que los miembros más veteranos del equipo apoyen y compartan experiencias con las nuevas incorporaciones, puede ayudar a ambas partes a sentirse valoradas, escuchadas y acompañadas.  

 

Afrontar la salud mental de forma individualizada

El primer paso para apoyar la salud mental en el trabajo es la detección de signos reveladores y la adopción de medidas decisivas para atender las necesidades de los empleados. Los problemas de salud mental afectan a menudo a las relaciones de los empleados con sus superiores, compañeros de trabajo y clientes. Dedicar tiempo a brindar apoyo a cada empleado puede mejorar de forma exponencial el bienestar y la moral de todo el equipo.  

Los gestores de personal en el sector de hostelería y turismo deben asegurarse de que cada empleado está en un puesto que satisface sus aspiraciones y optimiza sus fortalezas y deben incluir al empleado en las decisiones que le afectan para desarrollar una mayor confianza y fomentar la colaboración. 

Los gestores de personal también pueden incrementar la autoestima y el sentimiento de valía de un empleado invitándole a compartir con sus compañeros de trabajo algo que les apasione, dentro o fuera de su campo profesional. Animar a los empleados a que se formen y se desarrollen personalmente es otra gran forma de promover una buena salud mental en el lugar de trabajo y de transmitir una imagen de directivo que se interesa, escucha y se preocupa. 

Centrarse en el bienestar de los empleados puede mejorar la moral de toda la empresa, incluyendo a los directivos y a las nuevas incorporaciones. Como gestor de personal, puedes identificar las señales desde el primer momento y tomar las medidas necesarias para minimizar los efectos negativos de la fatiga, la frustración y el agotamiento, logrando un vínculo aún más fuerte con tus empleados. 

¿Estás dispuesto a mejorar la salud mental en tu lugar de trabajo? ¿Sospechas que uno o más empleados puede tener problemas de salud mental? Responde a este breve cuestionario para averiguar si eres capaz de identificar las señales.